JAN: «Lo social siempre ha estado presente en casi todo lo que hago de manera más o menos visible»

«Si alguien te regala una caja y no te explota en la cara, es que te quieren»

                                                                                            (Proverbio masnouino)

Marzo nos sorprendió con la noticia de la publicación de Super Rayón por parte de una nueva editorial  DQómics. Muchos lectores se han preguntado de dónde viene esta editorial y qué planes de publicación tiene, de modo que, aprovechando la salida de esta nueva obra, Milkbar se ha puesto en contacto con su editor, el mítico José Luis Córdoba (director de publicaciones de Panini cómics los últimos 16 años, hasta su jubilación el pasado 2020) para que nos cuente cómo surge esta editorial y cuáles son sus objetivos: “La Editorial DQ ya existía y era un entretenimiento de mis hijos, que publicaron algunos libros de deportes, especialmente de baloncesto, y la única novela que ha escrito el guionista de cómic Enrique Sánchez Abulí. Yo les daba cobertura, ya que aunque la gente siempre me vinculaba como director de publicaciones de Panini, en realidad yo nunca fui nómina de esta editorial, a la cual yo facturaba desde mi empresa editorial y era desde esta que dirigía el departamento de Panini. Al cumplir los 64 años decidí prejubilarme para dedicarme a escribir (muy pronto se publicará mi primera novela), pero muchos amigos del mundo del cómic me han insistido en que quieren trabajar conmigo y que les edite y, como la editorial DQ sigue abierta y ahora tengo mucho tiempo, me hace gracia publicar y seguir en contacto con este mundillo que me ha dado tanto. Así ha nacido el sello DQómics. En realidad esto no lo veo como un negocio. Solo pretendo publicar aquello que por el motivo que sea me haga ilusión y, si puede ser, no perder mucho dinero.”

Logo de la editorial

Con respecto a la elección de JAN, como autor de la primera obra que editarán, nos comenta que “de este libro empecé a hablar con Jordi Coll el mes de junio y le confirmé el interés por publicarlo en el sello eVolution. Hasta septiembre seguí trabajando como director de publicaciones de Panini y fue, una vez ya jubilado, cuando me dijeron que ya estaba listo Súper Rayón. Dado que, cuando hablamos del proyecto, yo aún estaba en Panini, les dije que debían ofrecérselo a ellos. Y así se hizo. Súper Rayón estuvo en la mesa de los responsables de Panini durante un tiempo y solo cuando estos rechazaron la publicación cumplí mi palabra de editarlo.” De modo que “no fue una elección premeditada aunque, si te digo la verdad, no creo que pudiéramos hacer una elección más acertada para empezar esta aventura.” Sobre los proyectos futuros de la editorial nos puede adelantar que “indirectamente, la filosofía de Súper Rayón queremos llevarla a otros títulos. Obras que duermen en un cajón, bien porque no encontraron editor o porque llevan mucho tiempo agotadas. Colecciones que quedaron interrumpidas porque el primer volumen fue un fracaso económico y su editor no quiso sacar el segundo volumen, a pesar de la gran calidad del producto. En realidad es todo por puro romanticismo y en DQómics no vamos a mirar la cuenta de explotación del cómic, sino su calidad más allá de su rentabilidad.”

Finalmente nos trasmitió que “también queremos apostar por los libros infantiles con un valor adicional. Por eso hemos creado una colección con JAPE titulada Dibuja y aprende con el Kawaii, donde en cada número el autor enseñará a los niños a dibujar un tema concreto y siempre habrá un recuadro que aporte conocimientos a los niños sobre lo que se está dibujando. Editaremos cuentos que aporten valores y ayuden a los más pequeños a gestionar sus emociones y ser tolerantes con la diversidad.” Y añadió las próximas novedades editoriales que están en camino. «El mes que viene lanzaremos el segundo volumen de la integral de Capablanca, de Joan Mundet, y al siguiente tenemos previsto empezar con las obras integrales realizadas por Segura y Bernet. En el sello literario, Editorial DQ, en abril saldrá la obra de José Iriondo, titulada En mi barquito de cáscara de nuez, en mayo mi primera novela (El viejo periodista) y en junio tenemos un título que me hace mucha ilusión pero prefiero guardar el secreto por el momento.»

Una vez establecido el contexto de la editorial, nos pusimos en contacto con JAN (Toral de los Vados, 1939) y nos explicó el desarrollo de esta obra, además de responder a nuestras preguntas sobre su trayectoria pasada, su presente y sobre sus futuros proyectos. JAN, que acaba de cumplir 82 años y casi 60 de trayectoria profesional, no necesita presentación alguna, su extensa carrera nos ha dado obras maestras como Superlópez (quien dentro de dos años alcanzara las 50 primaveras de trayectoria editorial), Pulgarcito, Los últimos de Villapiñas y las aventuras de Viceversa en Rumbo Sur y Fechas mágicas o los divertidísimos Don Talarico, Pasolargo (con guiones de Efepé), Superioribus y Cab Halloloco. Este 25 de marzo llega a las librerías de la mano de DQómics Super Rayón, álbum cuyas primeras paginas fueron el germen de la estupenda y gamberra Laszivia. En Milkbar Fanzine somos grandes admiradores suyos, por lo que esta entrevista nos hace especial ilusión. Sin más preámbulos les dejamos, con las palabras de esta leyenda viva de la historieta:

JAN firmando en el Ficomic de Granada en 2013. Foto: Carmen Lambee

Primera pregunta inevitable ¿Cómo le ha afectado laboralmente la pandemia?

¿Laboralmente? Pues muy bien, me han dejado más tranquilo y he trabajado hasta ahora muy a gusto… Me es feo decirlo, pero es así. Desde el punto humano ya es otra cosa. Ha sido duro.

Super Rayón, la obra que publica DQomics a finales de mes, es un proyecto que lleva cuarenta años aparcado. ¿Por qué vuelve a él? ¿Qué podemos esperar de esta obra? ¿Veremos en el guion al Jan social, el cómico, el aventurero?

Hace cuarenta años ese proyecto no era comercial, y tenía que mantener familia haciendo las típicas historietas de Bruguera con las normas de la casa… y cualquier otra editorial no me habría pagado bien por ese trabajo. Hoy las cosas son diferentes, ahora puedo hacer lo que quiera y no mantengo a nadie. Lo social siempre ha estado presente en casi todo lo que hago de manera más o menos visible, y diría que en este trabajo se tocan entre otras cosas los roles de género, cosa de la que hace cuarenta años era más difícil hablar.

Estas 9 páginas que tenía guardadas fueron el germen de Laszivia. ¿Este nuevo álbum es una continuación de aquel? ¿o sólo tienen en común al personaje protagonista?

Eran 8, la página 9 la hice sola y expresamente para llevar las 9 a enseñar a Norma Editorial, buscando un trabajo en la revista A Tope que era muy erótica, casi porno. O sea que las utilicé solamente para conseguir el encargo que después yo titulé Laszivia. No tiene nada que ver el uno con el otro, y es que no sabía si algún día terminaría Super Rayón. El personaje es “casi” el mismo pero no tiene intención de continuación…

¿Cómo ha sido la trayectoria de este proyecto hasta concretarse su publicación? Comentó usted que hubo problemas para encontrar editorial debido a los desnudos que aparecen en la obra.

Es verdad que la primera editorial que vio el álbum terminado me pidió que censurase la página 9 y la portadilla, que contenía una parodia de diario de 1980 con anuncios de sexo. Pero yo no quería y en DQomics no tuve problemas. Laszivia está llena de desnudos y la publicaron dos editoriales sin problemas, pero esta vez, por solo un desnudo me parecía ridículo… Claro que podía haber prescindido de la página 9 sin problemas pero considero que ya forma parte de la historia del álbum mismo y no quería perderla.

El desnudo de la discordia

¿Tiene pensado publicar otras obras con esta nueva editorial?

Eso es posible pero depende de ellos, yo tengo disponibilidad y sigo preparando cosas. Sé que hay interés y estaría encantado.

¿Cuál es su método de trabajo cuando encara la creación de un nuevo cómic? ¿Cuánto tiempo dedica a documentarse? ¿Tiene el guion completo cuando empieza a dibujar?

Naturalmente que el guion debe estar completo y la documentación lista antes de empezar a dibujar un álbum. Suelo dedicarle a eso todo un mes y cuatro más para dibujarlo todo… depende de la complejidad del dibujo…

Hablemos un poco de los inicios de su carrera ¿Qué autores leía y le influyeron? ¿Por qué se decide por el dibujo y el cómic?

Yo era sobre todo de libros, pero sí que me gustaba Flash Gordon de Alex Raimond y el Prince Valiant de Foster. También me fijaba en el Cuto de Jesús Blasco. Pero en realidad mi vocación estaba en el cine. Trabajaba en dibujos animados desde los 17 años y llegando a dirigir un departamento me vi con muchas dificultades para controlar equipos humanos, debido a mi
sordera total. Un buen día tiré la toalla y decidí pasarme al cómic porque podía hacerlo todo solo, y así me va.

Sabemos que coincidió usted con Vázquez en Bruguera, incluso aparece como personaje en alguna ocasión en sus cómics ¿Qué nos puede contar sobre él?

Lo que digo siempre de él, que era un hombre de una gran inmadurez y sin embargo entrañable, un niño grande. Es complicado definir una persona así… yo lo apreciaba y admiraba su frescura en la expresión de sus dibujos. Mi trato con el fue más bien escaso pero divertido, pero no lo vi nunca en Bruguera. Donde nos encontramos fue en la revista Jauja de Ediciones Druida y en los Estudios Equip de Barcelona, donde estuve un año trabajando de animador en la serie Mofli, el último koala. Y fui allí porque él me recomendó.

El primer Superlópez

¿Cómo surge la idea de Superlópez? ¿Pensaba que tendría tanto recorrido editorial?

Me encargaron un librito de chistes parodiando Superman y se me ocurrió llamarlo Superlópez, luego pensé que el personaje tenía posibilidades pero necesitaba una editorial grande. Bruguera lo era pero el corsé de la “línea de la casa” era asfixiante. Tuve que esperar un cambio de director con visión más moderna. La paciencia valió la pena, además tenía apoyos dentro de la misma Editorial Bruguera..

Ha comentado muchas veces que prefiere trabajar en solitario, por eso sorprendió la vuelta de Efepé y del Supergrupo a la colección de Superlópez ¿Cómo fue colaborar otra vez con Efepé en esos álbumes más de treinta años después?

Claro, los cómics en España no tienen buenos lectores, como ocurre en Francia, además del fenómeno de móviles y tabletas, cada vez se vendía menos y es lógico que en Ediciones B decidieran que el mejor mercado era el de los nostálgicos, por eso me pidieron volver con el Supergrupo de Efepé y yo acepté por motivos económicos. Me lo pasé muy bien, como siempre, ya que Efepé es un buen profesional y muy divertidos sus guiones, pero no tenía intención de quedarme así. Claro que hubiera sido más cómodo para mi, si no tuviera miras propias.

JAN con un entregado fan  Foto: Carmen Lambee

En su juventud en Cuba y después en España, tras la desaparición de Editorial Bruguera, trabajó de animador. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Ve factible una película de animación 3D de Superlópez?

Cierto, era lo mío. En realidad empecé en los Estudios Macián de Barcelona, hasta emigrar a Cuba en 1959, y allí estuve en otro estudio de publicidad con el mismo trabajo, y del que pasé a la TVC (Televisión Cubana). Y aparte estuve un año en el ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos). Y como expliqué antes, renuncié por la dificultad que entrañaba ser totalmente sordo, lo que me dificultaba mucho controlar equipos humanos. Lo de la película en 3D se habló bastante hace muchos años y me marearon la perdiz bastante también con la de imagen real, pero a mi solo me interesan los cómics, del cine estoy de vuelta.

Con respecto a la trayectoria de Superlópez, usted ha comentado en alguna ocasión que hay álbumes de los que se siente particularmente orgulloso, dependiendo de la época ha destacado La caja de Pandora, El infierno o La casa amarilla. ¿Por qué estos en concreto? ¿De los últimos álbumes publicados, cuál recomendaría para un lector joven?

Esos justamente, además de Los ladrones de ozono, La feria de la muerte, La biblioteca inexistente o Mambrú se va a la guerra… hay más, yo siempre me he considerado satisfecho del 90 por ciento de lo que he hecho con Superlópez.

¿Ha visto la película de Dani Rovira? ¿La popularidad de esta se ha visto reflejada en la venta del cómic? ¿Goza de buena salud el personaje?

Yo no esperaba que las ventas subieran por la película, y subieron muy poco, que yo sepa. La película se hizo muy bien y Dani interpretó a la perfección el personaje. Pero la buena salud de un personaje radica en los lectores y si solamente me quedan las personas mayores por motivos de nostalgia, francamente no me interesa… Esta guerra la ha ganado el móvil y las tabletas…

¿Ha afectado a su trabajo la adquisición de Ediciones B por parte de Random House Mondadori?

Para mejor, ha estado muy bien la relación y sigue. Pero no hacemos milagros, y si no se activa la lectura de cómics, tampoco se leerá Superlópez.

Sabemos que tuvo que abandonar Pulgarcito para centrarse en Superlópez, puesto que esta última era mucho más exitosa ¿Le costó tomar la decisión? ¿Tras tanto tiempo, qué opinión tiene de esa obra?

No fue una decisión difícil, Pulgarcito gustaba mucho pero se dirigía a un sector de público que no compra tebeos, se lo compra papá… Pulgarcito era para niños de 7 a 12 años y Superlópez para chicos de 12 a 14, o 18. A las colas de las firmas he visto venir muy pocos niños y sí filas de señores de hasta 40 años, calvos y todo… No puedo batallar contra el tiempo ni el progreso. No podía hacer las dos cosas y si seguía con Pulgarcito hubiera acabado sin nada.

Amaníaco anunció la publicación en álbum de Días Moscosos, pero debido a la pandemia se retrasó su lanzamiento. ¿Sabe si ya hay una fecha concreta de lanzamiento? ¿La restauración que estaba haciendo Jordi Coll de Los últimos de Villapiñas sigue adelante?

Eso y más cosas están a la espera de que se pueda arrancar el motor. Los últimos de Villapiñas es la espinita clavada, espero quitármela tal vez el año que viene, está bastante avanzado. También hay un tercer álbum de Don Talarico listo y en la sala de espera. La pandemia alteró muchísimas cosas.

Los dos álbumes de Don Talarico y dedicatoria a un lector

Tras la publicación de Don Talarico y el castillo encantado o el mismo Super Rayón. ¿Tiene otros proyectos inconclusos con intención de recuperar?

Estoy en ello, acabando un álbum del personaje de Cab Halloloco que hice en la revista Jauja en 1982, después se verá… Sí que hay proyectos y todo depende de si yo sigo por ahí gastando tinta.

Su aparición como personaje en El Fantasma del museo del Prado es muy recordada y un gran momento de la colección de Superlópez. Leímos hace poco en el foro de la T.I.A que existen unas páginas de un proyecto semiautobiográfico sobre la búsqueda de casa en el
Rípolles con usted de protagonista. ¿Tiene pensada su publicación?

Si, también está en la sala de espera, se titula La casa del dibujante y trata sobre la arquitectura tradicional del Ripollés, en el que han colaborado Santi Llagostera, un arquitecto y Montse Muntadas, aparejadora, de quien es la idea del guion. Aún está pendiente de revisión pero completamente dibujado.

Nos consta que muchos autores y autoras actuales le reconocen como un referente. Este mismo mes Los Cabecicubos aparece como el séptimo cómic más votado en la lista de los 100 mejores cómics españoles de todos los tiempos de la revista Rockdelux, lista elaborada por críticos, periodistas y artistas del medio. Las colas en las sesiones de firmas (cuando se podía, ¡ay!) son siempre exitosas
¿Nota el cariño y respeto hacia usted y su obra por parte de lectores y colegas de profesión?

Desde luego que lo noto, en exceso, y creo que no se merecen, pero se agradece… me voy al rincón a llorar un rato.

Los cabecicubos, clásico indiscutible

¿Qué balance hace usted de su carrera?

Nadie puede hacer balance de su propia carrera sin presuponer que ha terminado, creo. Pero sí que estoy contento de lo que llevo hecho… ¿Cómo no? Yo sigo.

Por último, no puedo evitar comentarle dos preguntas frecuentes que nos han enviado nuestros lectores a través de Instagram. ¿Cómo se pronuncia «JAN» y de donde viene el seudónimo? ¿La expresión «Mecachis» es por el dibujante del siglo XIX?

Lo de «Jan» sale de una sobrina que entonces era muy pequeña y estando en el aeropuerto de La Habana vio un gran póster del Che y lo señalaba gritando: «¡Tío Jan, tío Jan!». En realidad pronunciaba mal «Juan». No sé ni me importa mucho cómo se pronuncie, solo es un nombre artístico, además yo no puedo oírlo. En cuanto al «Cachis en la mar», en efecto es como un homenaje a Sáenz de Hermúa, alias «Mecachis», un humorista de los 1800 que era muy adelantado para su tiempo y me gustaba mucho.

Con esta última respuesta termino nuestra entrevista. Queremos dar las gracias a JAN por dedicarnos un poco de su tiempo y responder a nuestras preguntas y a José Luis Córdoba por su amabilidad y por ponernos en contacto con el maestro, le deseamos todo lo mejor para este nuevo proyecto editorial. Esperamos que hayáis disfrutado de su lectura y que este 2021 nos traiga muchas novedades con la firma de Juan López Fernández, JAN.

6 comentarios

  1. Entrevista con el gran maestro Jan!!!! sin duda que empezáis fuerte este 2021. Por esta entrevista, las que ya lleváis en la mochila y las que están por venir, muchísimas gracias. Siendo esta una de las secciones que más disfruto del blog, espero nuevas aportaciones. Animo y como dice el bueno de Jan: a seguir!!!

  2. Joder, cuantas exclusivas en una sola entrevista. Que alegría que Jan vaya a sacar tanto material inédito y tan pronto. Flipando estoy.Fabuloso.

  3. Que maravilla de post os habéis marcado. Estoy alucinando con proyectos tan filantrópicos como el de DQ, la magia existe, y en el mundo del cómic se la atesora. Milkbar, ¿Os ha escrito Jan para daros feedback sobre este rato tan interesante? Y, otra pregunta, ¿Podríais recomendarnos obras de su época en Cuba? Me interesa mucho esta etapa suya e investigar esa influencia caribeña en su vida y obra.
    ¡Larga vida a Milkbar!

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